Es el momento. Una noche bochornosa de calor sofocante, de esas que dicen ahora tropicales. O una noche bochornosa de contemplación de neodebates acerca de si estamos presenciando el catacrok definitivo del planeta y la merecida extinción de sus habitantes.
Cómo nos gusta (y nos enerva) una ración de vergüenza ajena. Una lectura comentada de los artículos de M.Rajoy en El debate, una victoria cooperativa de Argentina y el árbitro en el Mundial. Aquí tienen cincuenta. Una colección de segmentos vitales del más dispar pelaje y delimitados por el momento exacto en el que brota, de la mirada ajena o de la propia, el bochorno, la vergüenza, el oprobio, el sonrojo, el rubor, la turbación y demás equivalentes del tierra trágame, en variadas modalidades: si pestañeas te lo pierdes, sostenido en el tiempo, empeoramiento progresivo, gota malaya y chisporroteo efímero.
Miniperipecias afines a Poquita fe, Vergüenza o la muy reciente y gozosamente bochornosa The Drama, habitadas por los más variados arquetipos de la fauna humana, si bien ganan en número los pobladores del singular ecosistema denominado "comunidad educativa", en su versión high school (no musical). Sabido es que la etapa escolar adolescente es la peor para todo ser normativo existente y peor aún para los no normativos, cuyas identidades en construcción son curtidas por desabrido profesorado ávido de deja huella en sus historiales psicológicos. De esta subvención destaca "Superficialidad", el más extenso de la colección y por ello con más espacio para el perspectivismo.
En cada comienzo se abre el telón. Son estos inicios modélicos, esenciales para que un relato corto no descarrile. En cada una de esas cuatro o cinco líneas están plantadas todas las claves de cada historia, que nos remiten eficazmente al momento correspondiente de epifanía del oprobio propio o ajeno, y todo ello hilvanado con una riqueza de vocabulario que no se estila en estos tiempos. Entre lo vintage, lo casual y lo cuartelero.
De todo lo anteriormente descrito y por el equilibrio entre sutileza, tradición y el absurdo costumbrista tan caro a nuestras letras, es inevitable destacar dos relatos: "Diez kilómetros", cuyo destronado protagonista remite inmediatamente a los icónicos perdedores de Los lunes al sol y Full Monty, y el certero y descacharrante "La pata de jamón".
Bochornos: cincuenta historias bochornosas, de Luis David Álvarez. Ediciones del Genal, 2026.


