cabra

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lunes, 21 de septiembre de 2026

CINE DE INICIO DE CURSO: BAD APPLES (2025)

 Título original: Bad Apples

Año: 2025

Duración: 99m. 

País: Reino Unido.

Dirección: Jonatan Etzler

Guion: Jess O´Kane

Reparto: Saoirse Ronan, Eddie Waller, Nia Brown, Jacob Anderson, Rakie Ayola, Robert Emms.

Música: Chris Roe

Fotografía: Nea Asphall

Incrustado entre los dos grandes estrenos del cine español  (El ser querido/ La bola negra), y compartiendo los últimos momentos de los taquillazos veraniegos, el último trabajo de Jonatan Etzler no ha podido estrenarse en mejor ocasión que la del inicio del curso escolar. Lamentablemente, no durará mucho en cartelera y habrá que confiar en que alguna plataforma la adopte para su catálogo. Merece la pena atraparla cuando llegue el momento. 

La propuesta del sueco Etzler parte de la novela Los no deseados de su compatriota Rasmus Lindgrem, y sostenida por la siempre fabulosa Saoirse ("Ser-sha) Ronan. Con alma de fábula, una primera capa de comedia negra negrísima, y un fondo amargo que radiografía la insostenibilidad de un sistema educativo utópico en sus objetivos que naufraga por creer que la falta de recursos se suple con la vocación y el entusiasmo de los miembros de la comunidad educativa. Nada que no sepamos ya, pero algo balsámico de ver en otros lares supuestamente de primer primer mundo. A esto se añade una contemplación reflexiva en el espejo de lo moralmente correcto y lo que realmente deseamos. Desde aquí se lamenta la falta de traducción del título. Llamar manzanas podridas a niños de primaria podría llevar al colapso de nuestro modelo de gestión de las emociones. Aunque el plural ya da pistas de que aquí todos tienen lo suyo. 

La premisa se las trae. En un colegio privado del montón, un alumno con brotes de ira y temperamento diabólico amarga la vida de sus compañeros y la de su profesora. Allá por octubre de 2023 era Hirozaku Koreeda el que inauguraba el curso con su estremecedora y poliédrica visión acerca del acoso escolar en Monstruo, reseñada aquí. Todo tiene un por qué y una familia detrás, venía a decirnos. En esta ocasión observamos consternados cómo la profesora, tras una serie de desafortunadas decisiones, termina encerrando al chaval en el sótano de su destartalada casa, en la que vive sola tras ser abandonada por su prometido, a la sazón jefe de estudios del centro educativo. Viene a la cabeza Mandíbula,la terrorífica fantasía narrativa de Mónica Ojeda. Como en la novela, pasan los días y la vida sigue fuera del sótano. Tras (breves) momentos de desazón y de flagelación de un progenitor solo y sobrepasado, los alumnos de la clase empiezan a ver la vida de otra manera, y la dulce maestra recupera la destreza docente perdida entre tanta atención prestada a un solo individuo desdeñoso e indigno de su talento. Debe de haber pocas profesiones en el mundo con una distancia tan grande entre el concepto que se tiene desde fuera y lo que se vive desde dentro. 

Los aficionados al subgénero de terror docente recordarán títulos como La tutoría (2024) o La sala de profesores (2023). Ambas comparten con Bad Apples la figura de la profesora voluntariosa y un tanto bisoña, frustrada porque en su cabeza el oficio no era así y que se ve puesta en la picota por su superiores a causa de su errada gestión de un incidente puntual.  A diferencia de la intensidad de  la noruega y de la alemana, se agradece el gamberrismo y la audacia del guion, salpicado de giros un tanto estrambóticos. Comparte con ellas la fotografía oscura y los demorados barridos por los espacios silenciosos, y fantasmagóricos de una escuela después del toque de timbre. La cámara ofrece una mirada subietiva, con planos desde abajo que hiperbolizan las reacciones de unos seres tragicómicos que bordean el Código Penal. Cuídense de las niñas de gafas gruesas y de trenzas más gruesas que las gafas. 

 

jueves, 3 de septiembre de 2026

CINE: EL SER QUERIDO


Comencemos por lo evidente. La nueva película de Rodrigo Sorogoyen coincide lo justo justísimo con la muy celebrada Valor sentimental, de Joachim Trier. En caso de incredulidad, proponemos un programa doble, dado que la noruega hace tiempo que está disponible en plataformas. Principalmente, porque de sentimiento no va sobrada la propuesta española.

La trayectoria de Rodrigo Sorogoyen,uno de los cineastas patrios que más nos han de enorgullecer sin discusión, y la de Isabel Peña, su coguionista de cabecera, abarca un arco muy heterogéneo de intereses y de dimensiones artísticas, con la indagación en las relaciones humanas un tanto discordantes como punto en común. Podrían sorprender sus saltos, oscilando entre tesituras vitales extremas con más o menos fanfarria  (Antidisturbios, El reino, Madre, As bestas).o y los  dramas cotidianos de cenagosa hondura (Stockholm, Los años nuevos). 

Así pues, cabe preguntarse qué ha llevado al tándem Peña-Sorogoyen a desarrollar este capítulo arisco de la relación intermitente entre un padre, galardonado director, y su hija mayor, actriz en búsqueda de espacio. En pleno fragor promocional, ellos mismos están dando pistas al respecto y desmintiendo cualquier atisbo biográfico. y, sobre todo, el porqué de su llamativa apuesta por el estilo, no siempre con justificación en trama o lógica interna. Esto ocurre con los planos en blanco y negro, que, a priori pueden introducir segmentos de mayor subjetividad o incluso onirismo (precendentes hay de sobra), pero que terminan siendo de aparición más o menos aleatoria. No sucede igual con la enorme profusión de primeros planos y de movimientos de cámara, claves para presentar esas conversaciones de a dos que sustancian la historia. Llegamos aquí a reflexionar acerca de si se ha primado el ofrecer una clase magistral (en su sentido más amplio) de dirección cinematográfica sobre la creación de conexiones emocionales imprescindibles para compartir y entender qué lleva a los protagonistas a decir y a hacer. Merced a esta voluntad de estilo, entendemos que un mismo nimio suceso puede hacer reir o llorar, o incomodar hasta la molestia física. 

El que el reencuentro paternofilial se desarrolle en el entorno laboral de ambos, y que dicho entorno sea un plató cinematográfico dispara las expectativas, sobradamente colmadas, de asistir a intercambios dialécticos de jugosa enjundia.  Estamos avisados desde la primera secuencia, rodada en clave naturalista y fundamental para descifrar las claves de esa segunda oportunidad que el director consagrado busca para reconducir una primera paternidad presumiblemente temprana, y que coincide con su atrevido debut en la profesión. 

Instalada en la hipérbole la crítica en general, lo cierto es que son pocos todos los elogios al trabajo del dúo protagonista. En un drama de personajes, la elección de interpretes lo es casi todo.  Javier Bardem entrega un personaje algo previsible en lo antipático y en lo egocéntrico que debe ser todo artista,  ambiguo en sus intenciones, y que se va descubriendo en sus debilidades según interacciona con su equipo y, en escasas pero significativas escenas, con su familia, la segunda. Enfrente, Victoria Luengo defiende un rol muy muy complicado. Es la hija primogénita abandonada, que opta por una postura de enfrentamiento y cuestionamiento constante que termina siendo el pilar de la película. En una relación claramente asimétrica en cuanto a éxito vital y profesional, su actitud consciente o no de saldar cuentas en medio de la oportunidad de su vida no va a concitar mucho apoyo en el patio de butacas. Valiente el guion en este sentido. Lamentablemente, este duelo al sol del Sáhara opaca al resto de participantes, merecedores de más líneas y que, en la mayoría de las ocasiones, se limitan a reaccionar a las turbulencias de la espiral Esteban-Emilia.

La reflexión acerca de si la obra artística de creación colectiva necesita en su creación de la tiranía y del abuso ronda en cada movimiento de claqueta.  

 

 Título original: El ser querido.

Año: 2026

País: España

Dirección: Rodrigo Sorogoyen

Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen

Reparto: Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Raúl Prieto, Melina Matthews, Marina Fois, Pablo Gómez-Pando,  Miguel Garcés, Mourad Ouani. 

Música: Olivier Arson

Fotografía: Álex de Pablo 


 

 Título original: El ser querido.

Año: 2026

País: España

Dirección: Rodrigo Sorogoyen

Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen

Reparto: Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Raúl Prieto, Melina Matthews, Marina Fois, Pablo Gómez-Pando,  Miguel Garcés, Mourad Ouani. 

Música: Olivier Arson

Fotografía: Álex de Pablo